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Agua Hidrogenada, PH y Acidosis

Nuestro cuerpo es un complejo mecanismo que realiza diariamente distintos procesos de regulación biológica con el fin de mantenerse en buenas condiciones. Uno de esos procesos es llevado a cabo por los sistemas amortiguadores fisiológicos (tampones), capaces de controlar las proporciones de ácidos y bases y, por consiguiente, regular el pH. A esta tarea se suman órganos como los pulmones, el cerebro y los riñones. Sin embargo, para reducir sus esfuerzos y evitar la acumulación de ácidos, el cuerpo también requiere de nuestra ayuda.

 ¿Qué es el pH?

El pH es una medida que determina el grado de acidez o alcalinidad de cualquier disolución, como por ejemplo la sangre. La escala del pH va desde 0 hasta 14, donde el punto medio es 7, lo que significa que un pH neutro equivale a 7. Cuando el pH es inferior a este valor, se dice que el pH es ácido, mientras que un pH superior a 7 corresponde a un pH alcalino. No obstante, el pH óptimo de cada disolución en nuestro organismo varía según la función que desempeña. Por ejemplo: el pH óptimo de la saliva oscila entre 6.5 y 7; el de la orina, entre 4.5 y 8; y el del jugo pancreático, entre 7.5 y 8. Por su parte, el pH óptimo de la sangre, encargada de distribuir los nutrientes al organismo, oscila entre 7.35 y 7.45. Por tal razón, decimos que el pH sanguíneo necesita ser ligeramente alcalino. Cuando el pH de la sangre es inferior a 7.35, se presenta la acidosis.

¿Qué es la acidosis?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 90% de la población en los países más desarrollados sufre de acidosis: una afección producida por el exceso de ácidos en los tejidos y la sangre, y que constituye la principal causa de enfermedades como el hígado graso y la cirrosis. Asimismo, esta afección se relaciona con el cáncer, la dermatitis, el envejecimiento prematuro, la caída del cabello y muchas otras patologías, incluida la desmineralización ósea. Esta última surge a partir del esfuerzo que hace nuestro cuerpo por compensar los ácidos de la sangre con minerales alcalinos como el calcio, lo que implica una pérdida importante de esta sustancia en los huesos y, a largo plazo, la aparición de serias enfermedades como la osteoporosis. Para dimensionar la magnitud del daño causado por la acidosis, debemos señalar que, si el pH sanguíneo de una persona alcanza un nivel inferior a 7.1, se puede presentar un coma; si dicho nivel alcanza el 6.9, se puede producir la muerte. Por tal razón, es fundamental ayudar a nuestro cuerpo a mantener un pH sanguíneo adecuado que permita el normal funcionamiento de los distintos procesos metabólicos.

¿Cuáles son las causas de la acidosis?

Entre los diversos factores que influyen en la aparición de la acidosis, podemos señalar las enfermedades renales, hepáticas y respiratorias; el consumo excesivo de azúcar y harinas, grasas saturadas, bebidas alcohólicas y gaseosas, café y determinados medicamentos. También influyen la deshidratación y, en gran medida, el exceso de ejercicio físico. Este último constituye la principal causa de la acidosis láctica: un tipo de acidosis que se caracteriza por la acumulación excesiva de ácido láctico en el torrente sanguíneo, y que se presenta a menudo en deportistas o personas que practican ejercicio físico intenso con regularidad.

 ¿Cómo prevenir o tratar la acidosis?

Primero que todo, se debe mantener un estilo de vida saludable, que incluya ejercicio o actividad física moderada y una dieta basada en el consumo preferente de alimentos alcalinizantes, tal como lo recomienda la comunidad científica en general:

80% alimentos alcalinizantes — 20% alimentos acidificantes.

Agua hidrogenada: ¡Milagro para tu salud!

El agua hidrogenada constituye un suplemento alcalino ideal para ayudarle a nuestro organismo a neutralizar los ácidos de la sangre y regular así el pH. Distintos estudios demuestran su efectividad en la reducción de la acidosis, entre los cuales destaca uno publicado por la revista Research In Sports Medicine, cuyo objetivo principal consistía en determinar si la administración por vía oral de 2 litros de agua hidrogenada durante 7 días afectaría el pH sanguíneo y la tasa de acidosis inducida por el ejercicio en hombres jóvenes y sanos:

Diecinueve participantes sanos de 20 a 26 años recibieron diariamente 2 litros de agua enriquecida con hidrógeno durante 7 días, manteniendo su ingesta dietética y patrones de actividad física habituales durante el estudio. Todos ellos se sometieron a pruebas de sangre y de resistencia, tanto al inicio (día 0) como al final (día 7) del período de intervención. En la etapa previa, el pH sanguíneo promedio en ayunas fue de 7.42 ± 0.01, mientras que el pH post ejercicio fue de 7.29 ± 0.06.

Los resultados del estudio mostraron que el consumo de agua enriquecida con hidrógeno durante 7 días aumentó significativamente el pH de la sangre arterial en ayunas en 0.04, y el pH post ejercicio en 0.05. Además, reforzaron conclusiones de estudios previos que señalaban las propiedades del agua hidrogenada como agente alcalinizante. (Ostojic, 2014).

En conclusión, el agua alcalina favorece la eliminación de toxinas que se acumulan en el cuerpo a la vez que regula nuestro pH para así ayudarnos a prevenir distintas enfermedades, estimular la oxigenación celular y mejorar la circulación sanguínea.  

Referencias

Ostojic, S. (2014). Hydrogen-rich water affected rate of acidosis induced by exercise in young healthy men. Research in Sports Medicine, 22:49–60. Recuperado de: https://aslartech.com/wp-content/uploads/2018/07/ostojic2014.pdf  

Pérez, C. Acidosis: qué es, síntomas y causas. Natursan. Recuperado de: https://www.natursan.net/acidosis-que-es-sintomas-causas-y-tratamiento/  

Pérez, C. El pH de la sangre: qué es y valores normales. Natursan. Recuperado de: https://www.natursan.net/el-ph-de-la-sangre/

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